EL VATICANO. Expertos de más de 40 países acordaron que el tráfico de órganos sea considerado un “crimen contra la humanidad” que debe ser investigado y “condenado mundialmente”. Una de las conclusiones de un encuentro sobre “Tráfico de órganos y turismo de trasplantes” organizado por la Pontificia Academia de Ciencias del Vaticano fue que “todas las naciones” investiguen el tráfico de órganos en sus jurisdicciones.
En la Casina Pio IV, sede de la Pontificia Academia, se realizó la reunión panelistas que reivindicaron los “progresos” hechos en la materia por algunos países, entre ellos China. Durante los dos días que duró el cónclave se cuestió que otros como Estados Unidos y Turquía “se mantienen como destinos de turismo de trasplante”.
“Los turistas de trasplantes van a destinos donde no existen legislaciones apropiadas para combatir estos crímenes y proteger a los pobres y vulnerables”, lamenta la declaración. El acuerdo define que las prácticas de tráfico “persisten porque algunos estados han fallado en sus responsabilidades de conocer las necesidades de sus ciudadanos para obtener un trasplante de órganos”.
La situación argentina
En el encuentro promovido por el papa Francisco, aunque el pontífice no asistió, se dijo que la Argentina “es un país libre de tráfico de órganos” en el que “no hay ningún riesgo del denominado turismo de trasplantes”.
“Argentina ha tenido como privilegio un marco legal muy firme, con principios bioéticos muy determinados desde el comienzo, y el Incucai ha permitido llevar el control y la transparencia al sistema”, aseveró Bacqué en la primera jornada.
Los expertos pidieron que “los líderes de las mayores religiones del mundo condenen la venta, turismo de trasplantes y tráfico de órganos”.
Debido a que el responsable de la Academia, el monseñor argentino Marcelo Sánchez Sorondo, alertó sobre el rol que cumplen los médicos en el delito, el escrito convoca a los profesionales a “reportar instancias de tráfico de órganos”.
En línea con el planteo que hizo la presidenta del Incucai, quien expresó que Argentina debe “aumentar la cantidad de donantes”, la declaración expresó el anhelo de que los países alcancen la “autosuficiencia” en materia de donación de órganos.
La reunión de dos días permitió que China ratificara frente a un público especializado su política de “tolerancia cero” con el tráfico de órganos, especialmente luego de decenas de denuncias de países de occidente sobre supuestas ablaciones a prisioneros ejecutados con el fin de trasplante.
“El tráfico de órganos está prohibido aunque China es un país tan grande, con una población de 1.300 millones de personas, que es posible que haya violaciones a la ley: si las hubiera, serán severamente reprimidas”, afirmó el ex viceministro de salud chino Huang Jiefu, encargado del Comité Nacional para la Donación de Órganos y Trasplantes, con sede en Beijing.
Del encuentro participaron también periodistas, jueces y médicos de los cinco continentes.
Participaron de la reunión la presidenta del Instituto de Ablación e Implantes Incucai, María del Carmen Bacqué, y el jefe de Cirugía de la Fundación Favaloro, Gabriel Gondolesi. (Télam)